El amor de Rusé

costa rica historia de amor

Desde que ella llegó a la empresa se sintió atraído, pero dificultades en la vida personal, digamos circunstancias adversas, le impidieron por mucho tiempo tratarla más o invitarla a salir. Asumió con dignidad y discreción las relaciones de su, en secreto, pretendida.

Pasados muchos meses, tantos que normalmente hubieran agotado la esperanza, sintió como Vals empezó a tener más atenciones y miradas que le hicieron sospechar que su oportunidad había llegado.

Pero ella se adelantó mucho -me gustaría ir a la playa, hay tanto que se puede disfrutar allá- le dijo. Basado en el ‘ahora o nunca’ Rusé se llenó de adrenalina, optimismo y testosterona -este fin de semana voy por Herradura, si a usted le sirve…- dijo con verbo sincero aunque poco creativo.

A pesar de que su argumento no era ligador Vals aceptó.

Entró corriendo a la administración y pidió urgente una constancia de salario. Mientras la confeccionaban, ahí mismo, empezó a llamar a las empresas de crédito rápido para garantizar los medios económicos urgentes y necesarios para patrocinar la expedición a las desconocidas tierras del amor.

Hecha la reservación salieron en el primer bus del sábado y entraron en la cabina como a la una, justo después del almuerzo.

Rusé, sintiéndose firme en la conquista, le preguntó, para no ser impúdico, «si dormían un rato para descansar», una forma a su parecer romántica y elaborada de invitarla a la cama para recuperar todo el tiempo que, según él, ellos merecían disfrutar.

-Tengo una amistad que aprecio mucho y quiero ver- respondió ella -si no tienes inconveniente le dije que estoy aquí, si querés te vas a bañar un rato al mar, caminás por la playa, es que me gustaría estar con él- agregó la muchacha.

Los otros eventos son confusos. Rusé se bronceó mucho. Deambuló por la playa hasta de noche. Lo picaron los zancudos y tomó algunas cervezas. A ciencia exacta se desconoce dónde durmió, la mayoría de los que conocieron del episodio dicen que acompañó al guarda de las cabinas en la vigilia, jugando naipe y conversando de la vida, angustiado por los jadeos asmáticos de su amada y las sombras violentas que sacudían la cortina.

Aunque él también había comprado los tiquetes de vuelta viajó solo, Vals no se presentó.

El mes pasado cerró el ciclo y superó el proceso; ya canceló la última cuota de la deuda del «crédito rápido y sin demora».

3 thoughts on “El amor de Rusé

  1. La culpa fue del mae por no investigar como estaba el asunto, antes de embarcarse… pero aprendio una buena lección, sin duda alguna

  2. Más de una es así, y más de uno hemos caído en esas.

  3. jajaja qué playada!!!